Laura F. Belli. La importancia de las perspectivas de género en la salud. Extraída de: Blog economía feminita
La responsabilidad de los cuidados ha estado relegada al género femenino desde tiempos antiguos, las mujeres han tomado el rol de garantizar la continuidad de la vida, al proteger a los más débiles, entendiéndose por débiles niñes, ancianes y enfermes. Lo anterior, basándose en la creencia de que las mujeres poseen ciertas habilidades innatas que las hacen mejores en la tarea de cuidar, de esta manera dicha labor se desvaloriza por la consideración de que no requiere mayor esfuerzo. Según el estudio sobre género y empleo realizado por el Instituto nacional de estadísticas (2017): “Las actividades terciarias, entre ellas Hogares como Empleadores y Actividades de Salud, registraron un marcado protagonismo femenino en la distribución respecto de los hombres” (p.16).
Considerando la cita anterior, se puede hacer una conexión específica con la ocupación de las TENS, pues este tiene como eje central el cuidado y control básico de pacientes. Si a esto se le añade que, según estadísticas obtenidas del estudio Informe sobre brechas de personal de la salud por servicios de salud (2017), al año 2016 existía un total de 437.337 técnices y profesionales de la salud inscritos en el registro nacional de prestadores individuales de la superintendencia de salud, de los cuales más de la mitad son auxiliares y técnices en enfermería de nivel superior, con el 83% de ellas identificándose como mujeres jóvenes.
Por tanto, se puede inferir una causal evidente de la desvalorización histórica que se le brinda a les TENS es debido, a que su mayor población conformante es femenina, asociado a los roles de cuidado establecidos socialmente por el género. En base a este motivo, es que se utiliza lenguaje inclusivo en las distintas áreas de este blog, ya que son mayores las implicadas y creemos es una buena forma de marcar consideración a este punto de la crítica.
